… pero también el inicio de los planes de marketing
Este artículo fue publicado originalmente para la revista Players of Life en su edición de diciembre de 2016
Todos ya estamos pensando en posadas, maratón Lupe-Reyes, compras y viajes. El cierre del año trae ventas fuertes para muchas industrias y, cuando esta etapa llega, poco se puede hacer más allá de ejecutar acciones tácticas para capitalizar la temporada. A esas alturas, ya es tarde para pensar en nuevas estrategias y el foco suele estar únicamente en la ejecución.
Algo más interesante sucede en enero, cuando llega la “cruda” del gasto desmesurado. Viajes, regalos, posadas, comidas y celebraciones dejan su huella y, ya sin aguinaldos en la bolsa, el consumo se frena de forma natural.
Ahí es donde está el verdadero reto: diseñar una estrategia que permita sostener las ventas. Un buen plan contempla alzas y bajas, se adapta a cada temporada y no depende de uno o dos meses para sostener todo el ciclo de venta de un producto.
Ahora les platico un caso real para compartir una solución inteligente a esta tendencia, no para intentar copiarla, sino más bien ilustrar cómo una idea creativa entre marketing y comercial puede tener magníficos resultados:
Los fabricantes de juguetes suelen inundar los medios con publicidad masiva de un nuevo producto a partir de noviembre. Cuando los padres intentan encontrar ese artículo ampliamente promocionado, con frecuencia lo descubren agotado, ya que el stock enviado a tiendas es deliberadamente limitado. La comunicación, sin embargo, continúa de forma constante hasta finales de enero.
El producto se resurte en enero, justo cuando los niños que no lo recibieron en Navidad, pero lo deseaban tras verlo constantemente en televisión y en todos los medios de comunicación posibles, vuelven a pedirlo. Para muchos padres, que en diciembre optaron por una “opción B”, esta segunda oportunidad resulta más accesible una vez pasada la temporada alta.
El resultado: ventas impulsadas por la estacionalidad y un repunte en un mes tradicionalmente bajo. Una estrategia sencilla que, sin incrementar el presupuesto, logra extender el ciclo de demanda y generar ventas relevantes no solo del producto en cuestión, sino también de otros complementarios.
Los invito a empezar a planear sus estrategias para las temporadas fuertes desde hoy, con la asesoría de una agencia especializada para poder enriquecer las ideas comerciales a través de creatividad y un punto de vista fresco.





